Recetas económicas sin buenos resultados, no sirven

No puede seguir prescribiéndose como parte de la receta económica, medidas carentes de resultados favorables y efectivos para las familias, visiblemente causantes de gran convulsión social e inestabilidad política y que más bien parecen una mezcla de fanatismo y mala economía.

El Ministro Martínez, el FMI, el presidente Lenin Moreno
ANÁLISIS / Febrero 20, 2019

Por Econ. Marco Flores T.

La posibilidad de no firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) o incluso si se lo firma pero luego no se implementan “todos los ajustes necesarios”, especialmente aquellos tradicionales que perjudican la paz social de los países, mientras profundizan y agravan la desaceleración económica, seguramente será usada como puerta de escape por quienes conducen la economía para exculparse de su responsabilidad, causante o peremnizadora de impuestos excesivos, crecimiento económico precario, corte sustantivo de la inversión pública y virtual estancamiento de la privada, desbordado desempleo y subempleo, pérdidas en competitividad y productividad, desmesurada deuda pública, permanente iliquidez fiscal, incremento de pobreza y muchísimas familias angustiadas sin posibilidad de mejorar y progresar. 

Son 18 los Acuerdos / Cartas de Intención que Ecuador lleva suscritos con el FMI”

En firmar un acuerdo o una facilidad extendida de financiamiento con el FMI no radican las mayores dificultades.

Según el History of Lending Arrangements que publica el propio Fondo, incluído el último convenio, firmado en el año 2003, son 18 los Acuerdos / Cartas de Intención que Ecuador lleva suscritos, independientemente de que se haya o no efectuado la totalidad de los desembolsos de los créditos concedidos por el Fondo.

Tampoco es ahora mismo importante si los “necesarios ajustes” que el país debía haber hecho en el pasado fueron o no cumplidos, aunque su incumplimiento les permita a algunos analistas muy favorables a realizarlos lo antes posible, pregonar que el FMI sólo exije que el país haga los deberes que no hizo en el pasado, pero sin que al menos marginalmente se refieran a los resutados concretos que también en el pasado produjeron tales “ajustes” en lo económico, social y político. 

Lo realmente importante es si las familias ecuatorianas están en posibilidad de cumplir con las exigencias de los acuerdos y si los resultados de la aplicación de la receta económica, reconstruirán y estabilizarán la economía, impulsarán la inversión productiva, el crecimiento, el empleo, reducirán la pobreza y traerán beneficios perdurables.

“Propuestas absurdas como las de incrementar el IVA solo lograrán agravar más los efectos y resultados negativos”

Propuestas absurdas como las de incrementar el IVA en medio de la contracción económica sólo lograrían agravar más los efectos y resultados negativos en dirección contraria a todos estos sanos propósitos. Impulsar con responsabilidad fiscal el crecimiento económico sostenido, debe constituirse en principio económico permanente para que las familias ecuatorianas transiten por la ruta del progreso y la modernidad.

Para lograr crecimiento económico no sirve el ajuste fiscal, concentrado en eliminar el déficit aunque no sus causas, mucho menos durante la presencia de un ciclo económico contractivo o recesivo, como lo ha venido haciendo el Gobierno ecuatoriano.

“Hay que reducir el gasto público excesivo e improductivo en todo el sector público”

Hay que reducir de forma programada pero estable el gasto público excesivo e improductivo en todo el sector público, introduciendo, siultáneamente, acciones y políticas complementarias para reactivar el consumo de los hogares, impulsar el crecimiento económico y favorecer el empleo.

“Hay que reducir impuestos, aranceles, recargos”

También hay que reducir impuestos, aranceles, recargos, eliminar la sobre regulación y mejorar con pragmatismo y equidad la legislación laboral, para hacer posible diversificar la producción, competir con calidad y con precio, conquistar más mercados comerciales y ampliar lo que el país vende al exterior. 

Mientras se escribían estas reflexiones el Ministro de Finanzas, Richard Martínez, declara (La Hora 19.02.2019) que pronto Ecuador firmará un acuerdo con el FMI, pero que se descarta la eliminación de bonos y subsidios como el del gas de consumo doméstico, o un aumento en el impuesto al Valor Agregado (IVA).

A este súbito y novedoso cambio de criterio que contrasta con anteriores y reiteradas declaraciones, añade y vuelve a sorprender al señalar que hay que evitar que el acuerdo produzca efectos recesivos en la economía, cuando reiteradamente venía sosteniendo que el “enfriamiento de la economía” era inevitable.

Bien por el cambio de criterio del ministro pero habrá que esperar para concluir si los hechos confirman o desmienten las declaraciones, ratifican los planes de prosperidad, los apoyos y felicitaciones que difunden los boletines y publicaciones oficiales.

“No puede seguir prescribiéndose medidas carentes de resultados favorables y efectivos”

No puede seguir prescribiéndose como parte de la receta económica, medidas carentes de resultados favorables y efectivos para las familias, visiblemente causantes de gran convulsión social e inestabilidad política y que más bien parecen una mezcla de fanatismo y mala economía.

“Los resultados de la política económica no sirven si al menos no producen crecimiento económico, empleo adecuado…”

Los resultados de la política económica no sirven si al menos no producen crecimiento económico, empleo adecuado y si los más pobres y menos pobres, continúan sin acceso a oportunidades que les permitan progresar y mejorar. 

En su libro, “El precio de la Desigualdad”, Joseph Stiglitz, Premio Nobel en Economía 2001, llega a una dolorosa conclusión:

“El 90% de los que nacen pobres mueren pobres por más esfuerzo que hagan, el 90% de los que nacen ricos mueren ricos independientemente de que hagan o no mérito para ello”.

Pareciera que en Ecuador simplemente se ignoran los elevados componentes de pobreza multidimensional, pobreza y pobreza extrema por ingresos. La sociedad se ha acostumbrado a vivir así, como que no existieran, indiferente o resignada, tanto que se hace muy poco para exijir los sutantivos cambios que requieren las politicas económicas en altísima medida causantes de ausencia de equidad.

Marco Flores Troncoso

ANÁLISIS / Enero 22 / 2019