Empresas de internet y tecnología están violentando los derechos de los ecuatorianos

Dentro del país cada vez son más los usuarios que se conectan a internet y deciden hacer algunas de sus transacciones a través de redes sociales o por medio de aplicaciones móviles. La presencia de Uber, Cabify, Glovo, Rappi y otras de tecnología como Lenovo y Acer, se vuelven cada vez más populares entre los ecuatorianos. Esto ha traído un gran avance a la rutina diaria del usuario común, pero también ha creado una serie de descontentos que no siempre son atendidos a cabalidad.

El gobierno central aprobó una propuesta de ley donde todos estos servicios en línea, que trabajan dentro del país, deberán pagar impuestos; y si bien es cierto que cualquier servicio que preste atención local debe pagar impuestos al estado, esta no es la única normativa que debe ser implementada, ya que, al no regirse por ninguna ley, la atención de estas compañías puede ser deficiente o inexistente.

Varios usuarios han reportado, especialmente en UBER y UBER EATS, haber presentado problemas de cobros extra, mala atención y ninguna respuesta por parte de la compañía ante su descontento.  En su cuenta de Twitter se puede apreciar una gran cantidad de reclamos que nunca fueron atendidos por la compañía, y ha sido tanta la insistencia por parte de los usuarios en exigir su derecho, que la empresa decidió bloquear la sección de comentarios, ocasionando con esto, que solo los mensajes que ellos consideren aptos se mostraran en el feed de sus publicaciones.

Adicional a esta problemática se suma el hecho de las tarifas, la aplicación eleva una carrera que suele costar $1.65 a $8 en horarios nocturnos, días lluviosos y feriados, sin previo aviso o notificación. Estos cambios constantes de tarifas afectan directamente al usuario y a los conductores; ya que al costar más del doble los clientes deciden no tomar el servicio y los conductores que solo trabajan con UBER, pierden carreras que pudieran estar completando. Recordemos que a ellos les cobran el 25% de cada una de las rutas que hacen, y si no cumplen la meta diaria no alcanzan a ganar lo justo para vivir.

Ahora con el nuevo impuesto anunciado por el gobierno, si el cliente paga con tarjeta de crédito, se le sumará a este 25% un 12% que en ningún momento será pagado por la empresa, si no que se le cobrará al usuario final.

Ramón (nombre protegido) chofer de Uber, afirma que ahora debe trabajar más horas de lo que hacia antes para poder pagar al dueño de carro, la gasolina y que le quede la misma ganancia. El conductor indica que antes trabajaba unas 6 horas al día y que ahora debe quedarse en ocasiones hasta 10 horas para llegar a la meta de carreras diarias que necesita.

Actualmente no hay ningún ente gubernamental que proteja o asista a los usuarios y conductores, de estas aplicaciones online. Por eso, como se mencionaba anteriormente, no solo se necesita el cobro de impuestos, si no también leyes y normativas por las cuales deban regirse todas estas compañías electrónicas, y así también pueda mantenerse una competencia justa con los taxis amarillos, quienes deben pagar derecho de sueldo todos los años y tienen topes de precios y carreras.

Empleados de Uber abusados:

Ningún empleado de la empresa de Uber cuenta con seguro, ni beneficios de ley. Los conductores, choferes y repartidores no poseen ningún tipo de contratación de seguro médico que los asista en algún momento de necesidad. Recientemente los repartidores de la sección de alimentos, UBER EATS, protestaron en los alrededores de la oficina de Uber en la Eloy Alfaro y República, en la ciudad de Quito, por la disminución de sus ganancias en cada envío.

Por cada delivery estaban ganando menos de $1, cuando la app le cobra al usuario unos $2.25 o más. Al momento de aceptar el delivery, a los riders, la app les indicaba que ganarían una tarifa mayor, pero al culminar el trabajo, reciben la sorpresa de que el margen de ganancia era inferior al antes indicado. No solo les pagan menos, sino que también los engañan.

Uber y Globo internacional:

Pero la problemática no solo la vemos presente dentro del Ecuador; en Inglaterra Uber contaba con 45 mil conductores y generaba al menos 3 millones de viajes al año, pero a pesar de esto, el servicio fue suspendido en ciertas ciudades de Londres por la falta de seguridad de sus clientes.

Por otra parte, Glovo, quien no tiene muy buenos antecedentes de sus operaciones en España, ya se ha vuelto más popular en Ecuador, ofreciendo más variedad en los envíos, ya que puede llevar cualquier cosa que necesite el usuario.

Pero ante su oferta innovadora de servicio, también se debe tomar en cuenta sus referencias del país europeo, donde luego de múltiples denuncias en fiscalía, por malos servicios y abusos a sus empleados, lograron que la empresa le diera contratos permanentes a sus repartidores, donde se les asignó un sueldo mensual y garantías laborales.  Sin embargo luego de una inspección de trabajo se determinó que la plataforma, deberá pagar  3.8 millones de euros, por emplear falsos autónomos en España.

Podemos ver que las irregularidades del servicio se presentan a nivel internacional, la diferencia es que, otros países están tomando acciones para erradicar la problemática y en Ecuador aún no se toman cartas en el asunto.

Acer y su eliminación de contratos:

No solo las franquicias de transporte y deliverys incumplen normativas nacionales, sino que también esta el caso de le empresa ACER, quien enfrenta juicios por terminación de contratos antes del tiempo estipulado y sin ningún margen de previo aviso considerable, que preparara a sus empleados en el país.

Acer América quien prestaba soporte técnico a COSIDECO (empresa ecuatoriana), distribuidora exclusiva de esta marca desde hace varias décadas; le asignó a otra empresa las concesiones de distribución, violando todos los contratos vigentes que aun mantenía con COSIDECO; perjudicando de esta manera, directamente a los empleados de la empresa, quienes ahora deben ser liquidados.

Ante esta gran problemática ningún ente del gobierno central se ha manifestado, pese a que alguno de ellos serán los más perjudicados ya que COSIDECO, le prestaba mantenimiento a las computadoras de varios departamentos públicos que adquirieron en su momento los equipos con esta compañía.

Compañías como ACER y UBER no cumplen con las leyes o normativas del Ecuador, sus acciones afectan a la ciudadanía común y ningún representante del gobierno se preocupa por tomar acciones preventivas que protejan a los usuarios y empleados de este tipo de empresas.

Está bien abrir las puertas del país a propuestas de negocios innovadoras que den diversidad al mercado, pero las mismas deben cumplir con requisitos básicos y deben regirse por normas nacionales que garanticen la seguridad del usuario y de cada uno de sus colaboradores o empleados.