Ecuador gastó 5 millones en espionaje en UK

The Guardian confirma que con fondos públicos canalizados a través de la Senain, el régimen de Rafael Correa activó con Julian Assange una trama de espionaje denominada “Operación Hotel”, con agentes encubiertos para monitorear a visitantes, personal de la embajada e incluso a la policía británica. 

Correa concedió asilo a Julian Assange en agosto de 2012 y recientemente, la actual canciller María Fernanda Espinosa, le otorgó la nacionalidad ecuatoriana. No obstante, el fugitivo australiano en su momento no tuvo empacho en calificar a Ecuador como “un país insignificante”.

 

Por Fernando Villavicencio y Cristina Solórzano

Ecuador financió una operación multimillonaria de espionaje para proteger y apoyar a Julian Assange en su embajada central de Londres, empleando una firma de seguridad internacional y agentes encubiertos para monitorear a visitantes, personal de la embajada e incluso a la policía británica, según documentos en poder del prestigios0 diario británico, The Guardian.

Nigel Farage a la salida de la embajada ecuatoriana en UK, luego de reunirse con Assange

Durante más de cinco años, el régimen de Rafael Correa destinó al menos $ 5 millones, en un presupuesto de inteligencia secreta que monitoreó al fundador de WikiLeaks mientras tenía encuentros con una variedad de personajes como Nigel Farage, (un político británico de derecha populista, promotor de la separación del Reino Unido de la Unión Europea), de miembros de grupos nacionalistas europeos e individuos vinculados al Kremlin, hackers, activistas, abogados y periodistas.

Interferencia en las elecciones en EE.UU.?

En el período previo a las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, el sitio web de Assange, WikiLeaks, viralizó una serie de correos electrónicos relacionados con el Partido Demócrata y la campaña de Hillary Clinton.

Putin, Trump y Assange conspiraron contra Hillary Clinton en las elecciones de 2016?

El mes pasado, el Comité Nacional Demócrata presentó una demanda contra tres entes: el gobierno ruso, la campaña de Donald Trump y WikiLeaks, alegando una conspiración cuyo objetivo habría sido favorecer en las elecciones pasadas a Donald Trump.

Ecuador, una país que protege a un fugitivo

Los documentos muestran que el programa de inteligencia, llamado “Operación Invitados”, que luego se conoció como “Operación Hotel” -junto con acciones encubiertas paralelas- tuvo un costo promedio de al menos $ 66,000 al mes que incluyó entre otros rubros gastos por seguridad, recopilación de inteligencia y contrainteligencia para “proteger” a uno de los fugitivos de más alto perfil del mundo.

Esta investigación de The Guardian y Focus Ecuador revela que la operación contó con la aprobación del entonces presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y del entonces canciller, Ricardo Patiño.

Desde siempre, Correa ha defendido la decisión de dar asilo político a Assange y describió el comportamiento del Reino Unido hacia Ecuador como “intolerable”. Ni él ni el gobierno ecuatoriano tuvieron ningún comentario inmediato.

La Senain fue el eje de la operación

Desde junio de 2012 hasta fines de agosto de 2013, la “Operación Hotel” le costó a Ecuador $ 972.889, según documentos pertenecientes a la agencia de inteligencia del país, conocida como Senain.

La Senain utilizó un presupuesto de “gastos especiales” para pagar la instalación de cámaras CCTV en la embajada ecuatoriana del Reino Unido, semanas después de la mudanza de Assange.

Se gastó también en arriendo de otra oficina destinada a la operación de espionaje

No se escatimó dinero alguno para el operativo de espionaje. Incluso se arrendó un departamento cercano a la embajada para tales fines.

Igualmente, los documentos muestran que una firma de seguridad internacional fue contratada para filmar y monitorear en secreto toda actividad en la embajada, la misma que instaló un equipo que brindaba seguridad las 24 horas, los 7 días de la semana, con dos personas en turno a la vez, utilizando como base de operaciones un departamento ubicado en una mansión eduardiana a la vuelta de la esquina de la embajada, en Knightsbridge, cuyo arriendo cuesta £ 2,800 al mes, casi unos 4,000 dólares mensuales.

Incluso el entonces embajador ecuatoriano en el Reino Unido, Juan Falconí Puig, al parecer desconocía la operación hasta que en mayo de 2015 se envió a la embajada un proyecto de ley de impuestos municipales para el apartamento. El acuerdo tuvo que ser explicado al embajador en una conferencia con Patiño, según una fuente.

El equipo de seguridad registró en detalle las actividades diarias de Assange y sus interacciones con el personal de la embajada, con su equipo legal y otros visitantes. Entre otras cosas, la operación incluyó el monitoreo de los cambios de humor de Assange.

La embajada ecuatoriana en el Reino Unido mantiene a Assange desde hace ya casi seis años.

La embajada convertida en zona de espionaje y fuga

Assange fue consultado sobre cada persona que quería visitarlo. Los invitados eran registrados en una zona de seguridad, dejando sus pasaportes con el personal allí instalado, según las fuentes y documentos revisados por The Guardian.

La revisión de los pasaportes se usó para crear un perfil que describía a quienes entraban y les proporcionó detalles de los posibles objetivos de los encuentros. Además, preocupados porque las autoridades británicas podrían usar la fuerza para ingresar a la embajada y apoderarse de Assange, los funcionarios ecuatorianos idearon planes para ayudarlo a escapar.

Incluyeron el contrabando de Assange en un vehículo diplomático o el nombramiento de él como representante de las Naciones Unidas en Ecuador para que pudiera tener inmunidad diplomática para asistir a las reuniones de la ONU, según documentos vistos por The Guardian con fecha de agosto de 2012.

Dineros públicos para la imagen de Assange

Además de darle asilo a Assange, el gobierno de Correa aparentemente estaba preparado para gastar dinero en mejorar su imagen. Se le pidió a un abogado que diseñara una “estrategia mediática” para conmemorar el “segundo aniversario de su asilo diplomático”, en un intercambio de correos electrónicos filtrado en 2014 visto por The Guardian.

Esto incluyó una conferencia de prensa conjunta con él y Patiño en Londres, y la publicación de un artículo de opinión para The Guardian. La tarifa que incluye otros costos sería de $ 180,960 para la consultoría de medios de un año.

Por Fernando Villavicencio y Cristina Solórzano, especial para The Guardian / UK

https://www.theguardian.com/world/2018/may/15/revealed-ecuador-spent-millions-julian-assange-spy-operation-embassy-london