Corrupción y nuevos ricos nivel siglo XXI

Fidel y Chávez dejaron millonarias fortunas. La Kirschner está procesada y Lula con un pie en la cárcel. Se desmorona la entelequia del siglo XXI. En Ecuador está por verse si el ex secretario particular de Correa puede garantizar una justicia proba e independiente.

Lenin Moreno junto a dos cuadros heredados del correísmo, claves en la justica que investiga la corrupción de la pasada década: Gustavo Jahlk, ex secretario particular de Correa y actual titular del Consejo de la Judicatura y Rossana Alvarado, ex asambleísta de AP y actual Ministra de Justicia.

Según Forbes, Fidel Castro habría dejado una herencia de $ 900 millones, gracias a la cual su hijo Antonio vive lujosamente entre yates, hoteles 5 estrellas y restaurantes caros en Europa, mientras en la isla crece la pobreza y la desigualdad.

María Gabriela Chávez, hija del difunto Hugo Chávez, líder del “socialismo del siglo XXI” en Venezuela, es la mujer más acaudalada de ese país y ostenta una fortuna de $ 4.197 millones de dólares en cuentas de Andorra y Estados Unidos. Una de sus debilidades es hacer millonarias compras en la Quinta Avenida en Nueva York, mientras el pueblo venezolano se desespera por conseguir comida.

Brasil vive una época de corrupción sin igual en su historia con los escándalos de Petrobras y Odebrecht. Lula ha quedado al desnudo y embarrado de corrupción de pies a cabeza. Para muestra basta un botón: cientos de millones de dólares repartidos entre organizaciones políticas y servidores públicos, incluidos los ex presidentes Dilma Rousseff y Lula da Silva, y el actual presidente Michel Temer.

En Argentina, Cristina Kirschner y sus hijos son procesados por corrupción junto a 16 funcionarios. Lázaro Báez, humilde cajero de banco y hombre de confianza de la familia K, en pocos años de kirchnerismo se convirtió en un multimillonario constructor y hoy se encuentra imputado por el delito de fraude en obra pública y lavado de dinero.

En Ecuador, gracias a una justicia renovada por el régimen correísta y que cada día genera más sospechas, el destape de la corrupción camina a paso muy lento de la batuta de un ex hombre de confianza de Correa, el fiscal Carlos Baca.

“El destape de la corrupción en Ecuador camina a paso muy lento de la batuta del fiscal Carlos Baca”.

Todos los dedos apuntan hacia el vicepresidente Jorge Glas y gracias a la justicia y a la prensa internacional, han caído casi una decena de altos funcionarios del correísmo y muy cercanos a Glas, entre los que figuran Alex Bravo, Carlos Pareja Yanuzelli, Marco Calvopiña, Alecksey Mosquera y el ex Contralor Carlos Pólit está prófugo.

Fugitivos y en alta sospecha están empresarios, ex ministros y funcionarios ligados al correísmo como Jaime Baquerizo, Wilson Pástor, Rafael Poveda, Pedro Merizalde, Galo Chiriboga -ex Fiscal-, entre otros.

Alex Bravo y Jorge Glas. “Lo hicimos” dijo el vicepresidente al calor de alabanzas a su hombre de confianza en la refinería de Esmeraldas, cuya repotenciación fue un fracaso.

Al vicepresidente Jorge Glas le fueron retiradas sus funciones dejándolo en un limbo político pero él se aferra al cargo y goza solo del apoyo de pocos sobrevivientes de Alianza País. Mientras tanto, la persecución a quienes investigaron y denunciaron la corrupción, Cléver Jiménez y Fernando Villavicencio, no se detiene.

La persecución a quienes investigaron y denunciaron la corrupción, no se detiene.

El discurso quedó en el aire y el llamado “Socialismo del Siglo XXI” se inundó de sobreprecios, sobornos, coimas y lavado de dinero; permitiendo que la concentración de riqueza permaneciera en manos de unos pocos poderosos:  sus gobernantes, familiares, amigos y corruptos funcionarios, quienes amasaron gigantescas fortunas convirtiéndose en una nueva oligarquía, en nuevos ricos.

El dinero producto de la corrupción se lavó y ocultó con el uso de testaferros, transferencias a cuentas extranjeras, en paraísos fiscales, empresas fantasmas, o en caletas llenas de billetes, como sólo se había visto históricamente con la mafia. Una gran interrogante que todos los ecuatorianos aspiran conocer, es a cuánto asciende el monto de la corrupción en la década correísta.

“Según sus investigaciones, Villavicencio afirma que el monto de la corrupción ascendería a $ 60.000 millones”

La Comisión Anticorrupción advierte que sería de alrededor de $25.000 millones mientras que Fernando Villavicencio, cuyas denuncias sobre temas de corrupción petrolera y energética han sido certeras y se han confirmado en la actualidad, estima que son de $ 60.000 millones aproximadamente.

El ex secretario particular de Correa podrá garantizar la probidad e independencia de la justicia?

Las prioridades son obvias para el nuevo gobierno de Lenin Moreno: hay que descubrir cuánto le atracaron al Estado, sancionar a los culpables, recuperar lo perdido y no cobrarle al pueblo lo que se llevó la corrupción y para ello se necesita una justicia proba, independiente. El ex secretario particular de Correa podrá garantizar esa probidad e independencia? Pronto lo sabremos.

Tempo Ecuador. Septiembre 14, 2017